12 de septiembre de 2009

Transmetropolitan shutting down...

Todo lo bueno tiene que acabarse algún día. Con el Transmetropolitan 20, que incluye del 55 al 60 de la numeración original) acaba le último arco argumental de este gran cómic post cyberpunk que ha sido mi más feliz descubrimiento en el mundo del cómic en los úlitmos años.

Llegó a mis manos a la vez que A natural disaster (Anathema), cuando todavía no vivía en Barcelona y estaba en la ciudad por una entrevista de trabajo. Aquel día en el hotel, cuando llegué despues de un agotador día turístico (del que sólo recuerdo haber estado en la Fnac :P), tuve la sensación de que sería dificil olvidarlo. No es que hubiese pasado nada especial, era solo una sensación. Aunque lo cierto es que aquel día conseguí el trabajo que me trajo a Barcelona, por lo que supongo que sí que tuvo algo de trascendental para mí, pero en ese momento no lo sabía, claro.

31 de agosto de 2009

El mapa de los sonidos de Tokyo


Es la primera vez que salgo del cine hablando de lo mala que era la película que acabo de ver. También es la primera vez que hablo con desconocidos que salen a la vez que yo sobre lo mala que era. Pero es que además es la primera vez que salgo de una película antes de que termine.

No hay por donde cogerla. Los actores no pegan, sobre todo el tal Sergi López, el tío de los "vinos sensuales" de pecho lobo que encima parece que se dobla a sí mismo haciéndolo de pena (de hecho casi tan mal como Inés Sastre en Druidas).

La historia está llena de incongruencias. Trata de una pescadera asesina que se enamora de su víctima. Original. Lo de pescadera, digo. En la película casi no hay diálogos, se supone que los silencios y las miradas lo dicen todo... sólo que no dicen nada. Podrían quitarse escenas aleatoriamente y no pasaría nada. Al menos hasta donde yo aguanté, porque en la segunda escena tórrida me levanté de la butaca. Porque claro, es una peli española: tienen que salir tetas.

Además, están las escenas a la salida del metro mostrando las estravagancias de los japoneses, el hecho de que todo el mundo habla un idioma que no es el japonés (porque se supone que hablas japonés, lo hacen en japonés), las escenas de las tetas, la asesina que pasa de la depresión suicida a la alegría porque alguien le toca la mano, frases como "este vino es muy sensual, yo siempre lo tomo con el ramén y el pollo yakitori" (o con los macarrones y las croquetas).

No sé en qué estaba pensando la directora-gafapasta / guionista-intelectual / cámara-muñón. Acabo de leer en algunas críticas que pretendía hacer una especia de Lost in translation, pero si eso es verdad... joder, que mala es. Creo recordar que en el pasado estuve medio interesado en ver una peli suya que luego felizmente resolví no ver.

Si es que esto me pasa por no leerme los créditos antes de comprar la entrada, coño. Y lo peor de todo es que estará hecha gracias a las subvenciones que salen de mis impuestos. Mierda.

12 de julio de 2009

Strategic Land II

Ayer, un cúmulo de errores logísticos me permitieron asistir al principal evento de mi club friki, las Startegic Land. Son unas jornadas durante las que el plato fuerte son los torneos de Warhammer 40.000 y Fantasy, pero donde también se puede jugar de otros juegos de estrategia y simulación.

Aunque lo suyo sería poder montar mesas para cada juego y que la gente curiosease, en la práctica las demostraciones de juegos alternativos se hacen a la carta. Llegas, preguntas por tal juego y si se puede, se monta la demostración sobre la marcha. En este caso yo estuve mirando la de War Machine, un wargame basado en mechas y monstruos de tamaño similares. Me hubiese gustado ver la de Space Hulk (el primo mayor del Cruzada Esteral, podríamos decir).

También me estuvieron enseñando a jugar al Go, un juego de mesa estratégico que se inventó en el lejano oriente hace más de 2000 años. Como muchas cosas de este estilo, la gente suele pensar que es japonés, pero en realidad es chino. Luego, pensando un rato me di cuenta que ya lo había jugado en mi vieja Game Boy, en uno de esos cartuchos de recompilación de juegos... un "Juegos reunidos" de mi generación.

A pesar de que casi todo los asistentes externos del club fueran a los torneos, a última hora fueron apareciendo curiosos que miraban las partidas y tal. También juraría a ver visto a unos críos jugando a Magic, aunque no dije nada para que no cundiese el pánico...

Resumiendo, estuve bien la cosa. De hecho, para las próximas Strategic Land me gustaría tomar un papel más participativo como staff del evento si para entonces sigue viviendo en Barcelona. Pero bueno, ahora tenemos otras cosas en mente como el nuevo proyecto del club: un fanzine digital. Además, tenemos pendiente también una campaña de warhammer sobre mapa y una macropartida con 3 o 4 mesas de escenografía y muchos miles de puntos por bando. Y no sólo eso... ¡ahora tengo que concentrarme en terminar de montar el ejército eldar con el que machacar a mis compatriotas astures!

4 de julio de 2009

El Caballero del Dragón

No sé qué es peor: una tienda sin gente donde los dependientes te miran o una tienda petada de gente porque son las rebajas. Esta mañana he catado las dos y sigo sin decidirme por cual es peor. Como a mí esto de comprar ropa me raya un huevo, a eso del mediodía decidí que ya me había mortificado suficiente, me fuí a una de esas tiendas donde me siento más cómodo: a la de cómics.

El mes pasado durante el salón del cómic no llegué a comprarme "Batman: Barcelona. El caballero del dragón" porque no lo vi en las inmediaciones de la esquinita que ocupaba la mini-exposición homónima (la verdad es que las exposiciones en el salón siempre me parecen de lo más cutres). Además, para ser sincero, me parecía muy triste que hubiesen hecho un cómic situando a Batman en Barcelona sólo para hacer publicidad de la ciudad.

Hace una hora o así terminé de leerlo y la verdad es que me ha decepcionado bastante. Es una historia demasiado simple y cojida con pinzas para que tenga algo que ver con Barcelona. Y el apartado gráfico tampoco es para tirar cohetes... ¿Qué les pasa a los que hacen los cómics? ¿Porqué se olvidan de lo importante de un buen dibujo? Joder, si quisiésemos sólo un buen guión leeríamos libros y no cómics.

Lo único bueno que le encuentro es el reconcer los sitios característicos de barna: la rambla, la sagrada familia, la monumental ahí a lo lejos, el mnac... el que te suene por donde se está moviendo. Es la única gracia. Pero es que claro, si ya no tuviese esto, apaga y vámanos.

Resumiendo, es un cómic mediocre que a día de hoy no vale los 5,95 € que cuesta. Ya veremos si tienen algún valor -más allá del sentimental- cuando tenga nietos.

13 de junio de 2009

Liberty Project

Liberty Project fue uno de los primeros trabajos de Kurt Busiek, guionista que conocí a través de la última serie regular de Conan, a la que por cierto le queda poco de vida. Del tipo este no he llegado a leer demasiado, pero los que entienden dicen que es la leche. En fin.

James W. Fry, el dibujante, hizo algunas cosas más, la mayoría de ellas para cómics de Star Trek. Como en algún punto de mi inocente infancia dejé de ver Star Trek (creo que la última fue la 4 o la 5), tengo muchas pelis que ver antes de meterme con sus cómics.

El cómic en sí fue publicado en el 87 y va sobre un grupo de súpervillanos reconvertidos a superhéroes. Básicamente son 4+1 antihéroes que intentan hacerse pasar por buena gente.

El grupo se forma por Chispa: la cría de la portada que es una especie de Delirio/Demencia con el pelo de un único color, fuego en las manos y mucha mala baba. Cimarrón es la del mono con flecos (cosas de los 80...). En principio es la tipa dura del grupo y hace un amago de flirteo con Slick que se queda en nada. Tirador es el negro que había en toda peli usamericana del siglo pasado. Es el que no se quiere meter en líos pero siempre acaba haciendolo. También es el único que lleva corbata. Finalmente Slick es el guapito de los cuatro y tiene el increíble poder de lanzar aceite (súper aceite, eso sí) por las manos. Releyendo la página en la que rechaza a Cimarrón desde unos ojos de casi 30 añazos (sigh) uno empieza a plantearse si lo de lanzar aceite no tiene un doble sentido...

El +1 del párrafo anterior es porque en el tercer número se añade un nuevo miembro al grupo: Johny Savage. Es un tío con pinta de protagonista de videjuego de los 80, con una cadena bien gorda de cinturón y más blando que la mierda de pavo, como diría algún manchego. Eso sí, cuando se mosquea se pone gris, le salen cuernos y descubrumos que sus pantalones son del mismo sitio que los de Hulk porque no se rompen.

Durante la corta duración del cómic los personajes se conecen, se dan de hostias entre sí, se dan de hostias con los malos, se dan de hostias entre sí, se dan de hostias con los malos (pero esta vez extraterrestres) y se siguen dando de hostias entre sí. Entre hostia y hostia también se comen algunas pizzas e intentan desarrollar un poco más sus personalidades, pero la cancelación de la serie no da tiempo a mucho. Es una pena que se quedase en proyecto y no fuese más allá de los 7 números, pero por lo menos hay que agradecer que el arco argumental fuese cerrado... ¡aunque fuese cerrado a hostias!

En fin, un pedacito de mi infancia recuperado gracias al Salón del Cómic de Barna.

4 de junio de 2009

XXVII Salón del Cómic en Barcelona

Qué paliza la de este fin de semana: entre mudarme, la visita sorpresa de un amigo y el XXVII Saló Internacional de Cómic de Barnacity. Menos mal que ya es martes y trabajo y así podré descansar un poco. La verdad es que cuando hay muchas cosas que hacer, uno es capaz de ser mucho más activo y efectivo que de ordinario... cuántas cosas se podrían hacer mientras estamos rascándonos las pelotas en el sofá los fines de semana (o en la cama viendo the big ban theory, vale). Del sábado hay pocas cosas reseñables más que estuve viendo cantar a una tía que parecía un cruce entre un delfín y un muñequito de esos con cabeza de pájaro que no para de beber.

El domingo me acerqué acompañado de un colega al Salón y pateamos mucho. Tocaron los stands de las editoriales y de esos cómics raros en los que el dibujo parece ser lo de menos y algunas firmas. Por la mía Royo, por la suya no sé, gente con nombres raros. Me hice con un original dedicado de Ciruelo y algunas otras cosas. También nos encontramos con un conocido de la Legión 501 Spanish Garrison disfrado de clon.

El lunes volví a dejarme caer por el Salón, pero esta vez sólo. Fue el día de los stands fancineros y para los fondos editoriales, esos a donde acuden los aficionados a buscar el nº64 del Acojonante Spiderman de tercera edición, a ser posible Near Mint. Yo lo que suelo buscar es completar las colecciones que leí en mi etapa prepúber antes de ser consciente de la continuidad de los cómics: iva a kiosko y compraba algo de entre lo que había y normalmente era imposible conseguir dos números seguidos de la misma colección. Al final me hice, entre otras cosas, con Liberty Project, una mini-colección de 7 números publicada por Eclipse Cómics sobre un grupo de super-héroes un poco macarras de Kurk Busiek. También aproveché para terminar la colección de Sadman, hacerme con el segundo número de Skydoll, pillarme algún fanzine y alguna cosa descatalogada años ha.

Debo decir que tanto a mí el año pasado como este año a mi amigo, el salón nos decepcionó en cuanto a exposiciones y actividades paralelas más allá de las meramente comerciales, pero claro, uno viene a este salón a lo que viene... bueno, y a ver frikis más frikis que tú intentando hacer cospley, claro.

Resumiendo, este salón del cómic es una gran cosa, pero agradezco que sólo haya uno al año de estas dimensiones porque los bolsillos se resienten de tanto rascarlos.
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