12 de julio de 2009

Strategic Land II

Ayer, un cúmulo de errores logísticos me permitieron asistir al principal evento de mi club friki, las Startegic Land. Son unas jornadas durante las que el plato fuerte son los torneos de Warhammer 40.000 y Fantasy, pero donde también se puede jugar de otros juegos de estrategia y simulación.

Aunque lo suyo sería poder montar mesas para cada juego y que la gente curiosease, en la práctica las demostraciones de juegos alternativos se hacen a la carta. Llegas, preguntas por tal juego y si se puede, se monta la demostración sobre la marcha. En este caso yo estuve mirando la de War Machine, un wargame basado en mechas y monstruos de tamaño similares. Me hubiese gustado ver la de Space Hulk (el primo mayor del Cruzada Esteral, podríamos decir).

También me estuvieron enseñando a jugar al Go, un juego de mesa estratégico que se inventó en el lejano oriente hace más de 2000 años. Como muchas cosas de este estilo, la gente suele pensar que es japonés, pero en realidad es chino. Luego, pensando un rato me di cuenta que ya lo había jugado en mi vieja Game Boy, en uno de esos cartuchos de recompilación de juegos... un "Juegos reunidos" de mi generación.

A pesar de que casi todo los asistentes externos del club fueran a los torneos, a última hora fueron apareciendo curiosos que miraban las partidas y tal. También juraría a ver visto a unos críos jugando a Magic, aunque no dije nada para que no cundiese el pánico...

Resumiendo, estuve bien la cosa. De hecho, para las próximas Strategic Land me gustaría tomar un papel más participativo como staff del evento si para entonces sigue viviendo en Barcelona. Pero bueno, ahora tenemos otras cosas en mente como el nuevo proyecto del club: un fanzine digital. Además, tenemos pendiente también una campaña de warhammer sobre mapa y una macropartida con 3 o 4 mesas de escenografía y muchos miles de puntos por bando. Y no sólo eso... ¡ahora tengo que concentrarme en terminar de montar el ejército eldar con el que machacar a mis compatriotas astures!

4 de julio de 2009

El Caballero del Dragón

No sé qué es peor: una tienda sin gente donde los dependientes te miran o una tienda petada de gente porque son las rebajas. Esta mañana he catado las dos y sigo sin decidirme por cual es peor. Como a mí esto de comprar ropa me raya un huevo, a eso del mediodía decidí que ya me había mortificado suficiente, me fuí a una de esas tiendas donde me siento más cómodo: a la de cómics.

El mes pasado durante el salón del cómic no llegué a comprarme "Batman: Barcelona. El caballero del dragón" porque no lo vi en las inmediaciones de la esquinita que ocupaba la mini-exposición homónima (la verdad es que las exposiciones en el salón siempre me parecen de lo más cutres). Además, para ser sincero, me parecía muy triste que hubiesen hecho un cómic situando a Batman en Barcelona sólo para hacer publicidad de la ciudad.

Hace una hora o así terminé de leerlo y la verdad es que me ha decepcionado bastante. Es una historia demasiado simple y cojida con pinzas para que tenga algo que ver con Barcelona. Y el apartado gráfico tampoco es para tirar cohetes... ¿Qué les pasa a los que hacen los cómics? ¿Porqué se olvidan de lo importante de un buen dibujo? Joder, si quisiésemos sólo un buen guión leeríamos libros y no cómics.

Lo único bueno que le encuentro es el reconcer los sitios característicos de barna: la rambla, la sagrada familia, la monumental ahí a lo lejos, el mnac... el que te suene por donde se está moviendo. Es la única gracia. Pero es que claro, si ya no tuviese esto, apaga y vámanos.

Resumiendo, es un cómic mediocre que a día de hoy no vale los 5,95 € que cuesta. Ya veremos si tienen algún valor -más allá del sentimental- cuando tenga nietos.