11 de abril de 2011

Epic 40.000


Este sábado jugué mi primera partida a Epic 40.000, en la que nos pusimos al mando de decenas de tanques y contamos con el apoyo de poderosos titanes, máquinas de guerra móviles del tamaño de un edificio. Gracias al señor Strategus Maximus de VIIII Legión, marines espaciales de varios capítulos pudieron enfrentarse contra hordas de orkos en una gloriosa sucesión de explosiones, tiroteos, bombardeos y patadas en la boca. Y todo a 6 mm.

Para quien no lo conozca, Epic 40.000 es uno de los juegos de especialista de Games Workshop basado en el universo de Warhammer 40.000. Los juegos de especialista son (más bien fueron) aquellos que exploran una parte muy concreta del mundo de juego y que no tienen un desarrollo masivo. Ejemplos de estos juegos son Necromunda, Gorka Morka, Epic, Battlefet Gothic, Bloodbowl, Man'O'War o Mordheim. Actualmente estas líneas comerciales están discontinuadas por GW porque son poco rentables, después de todo, requieren una inversión no muy grande y no son suficientemente generalistas como para gustar a todos los aficiones: o sea, dan poca pasta. Cabe destacar Bloodbowl, un juego que ha ganado vida propia, para el que varias casas de modelismo han sacado equipos y que hace una década que funciona al margen de GW.

El centro de la acción de Epic 40.000 concretamente son las grandes batallas en las que se mete todo lo que en una partida de Warhammer 40.000 no puedes meter: decenas de tanques, bombarderos y cazas, artillería de verdad, cañoneras Thunderhwak, titanes... Los ejércitos se organizan por destacamentos y las iniciativas se deciden aleatoriamente para cada fase, lo que le quita esa sensación de wargame facilón del "muevo todo y disparo todo y después tú haces lo mismo". Aquí tienes que calcular bien tus movimientos, chaval, no sea que te quedes con el culo al aire delante de una docena de battlewagons y mototanques... (sig).

La secuencia de juego es algo así:
1- Reagrupación (quitar contadores de explosión)
2- Dar órdenes a los destacamentos (asalto, fuego de supresión, marcher).
3- Dar órdenes a la aviación (que yo sepa existen al menos bombardear e interdicción).
4- Mirar la iniciativa de movimiento.
5- Mover.
6- Resolver ataques aéreos. 
7- Mirar la iniciativa de disparo.
8- Disparar cada destacamento de manera alterna con el otro jugador.
9- Mirar la iniciativa de las máquinas de guerra.
10- ¡Disparar las máquinas de guerra!
11- Asalto, que se resuelve de modo simultáneo.

El sistema de combate es un poco raro: calculas la potencia de fuego, cruzas ese valor con el tipo de objetivo (infantería a cubierto o vehículo, por ejemplo) y miras cuantos dados tiras contra el blindaje del objetivo. Cada éxito es una baja directa (excepto en el caso de los héroes y los exterminadores). Y punto pelota. Así, un turno de disparo puede fosfatinar ambos ejércitos.

Hay un par de detalles del juego que merecen ser comentados porque le dan cierto realismo al juego: tiroteos y contadores de explosión. Los tiroteos de producen cuando dos unidades enemigas están muy cerca, se producen de manera automática cuando el enemigo se acerca o en la fase de asalto y va al margen del disparo normal. Es lógico que si tienes un enemigo muy cerca le dispares al margen de que tu objetivo es tomar una colina, por ejemplo. Esta regla también está por ejemplo en Shako.

Los contadores de explosión representar los momentos en los que el destacamento es alcanzado por mucho fuego enemigo, al margen de si causa bajas o no. Cuando se tienen contadores, el destacamento tendrá que chequear para continuar luchando, y si se acumulan muchos, huirá. De ahí la importancia de la fase de reorganización al inicio del turno en la que se pueden quitar estos contadores. Esta regla tiene el mismo espíritu que el pinned down del Flames of War.

Respecto a la partida que jugamos, para poder hacerse una idea de las dimensiones del juego, jugamos con unos 4000 puntos por bando (los titanes cuestan en torno a 500), el bando marine llevaba exterminadores, 8 o 9 landraiders, 2 whirlwinds, 5 o 6 rhinos, devastadores, motocicletas, varias tácticas, de asalto en retrorreactores, un par de héroes con sus escuadras de mando, un bombardero, 3 caza-bombarderos y un enorme warlord armado hasta los dientes. ¡En términos de Warhammer 40.000 serían entorno a los 35.000 o 40.000 puntos!

La partida duró aproximadamente unas 5 horas en bruto (explicando las reglas, parando para ir a por papeo o para fumar, etc) y la mesa de juego era aproximadamente la estándar de Warhammer (1,80 x 2,40... creo). En cuanto tenga las fotos de la partida, pongo alguna para ilustrar tan divertida partida.

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