10 de mayo de 2011

Cuando el máster muerde el polvo

A veces un Director de Juego novel se siente derrotado, incapaz de imponer su autoridad, de ser la Voz. A veces es que los jugadores no le hacen caso, otras que le revientan partida tras partida, otras que le chantajean para que haga lo que ellos quieren so pena de perder la motivación en la partida. Esto quema a cualquiera y por supuesto hace que muchos DJs tiren la toalla viéndose incapaces de llevar a su grupo.

Ni que decir tiene que esto es algo que nos ha pasado a todos. El secreto para sobreponerse a estos momentos es, obviamente, levantarse, escupir y seguir adelante. La perseverancia y la paciencia son rasgos especialmente útiles pero hay alguna cosa más a tener en cuenta como la mesura, humildad, honestidad y la adaptabilidad. Puede parecer muy ñoño, pero no encuentro otras palabras más adecuadas.

Cada DJ tiene su propio estilo dirigiendo, pero como jugadores especiales que gozamos de poder ilimitado (muahahaha) tenemos que ser un poco consciente de aquello que decía el tío Ben: "un gran poder entraña una gran responsabilidad". Sin embargo si intentamos usar ese poder a la mínima de cambio para imponernos terminaremos produciendo un diálogo de besugos o peor aún, una pelea de críos en la que nadie ganará. Ahí es donde entra la mesura: mola eso de ser todopoderoso, pero a los jugadores no les va a gustar que se lo recuerdes a la mínima. Por otra parte, hay que saber cuando retroceder y rectificar. Si metes la pata, afróntalo y vuelve sobre tus pasos, seguro que los jugadores no se quejan. Hacerlo no es chapucero como puedes pensar, sino que refuerza tu solvencia como máster y hace que los jugadores se sientan más seguros.

Con los años, a base de meter la pata, se coge un montón de experiencia y se sabe perfectamente cuando apretar y cuando ceder. Esto refuerza la confianza en tus habilidades como DJ y los jugadores lo perciben en forma de autoridad / sapiencia que no debe ser contradicha. O sea, cuando tengas los huevos pelados de dirigir, nadie replicará tus decisiones.

Por otra parte, DJs me han contando consternados, que sus jugadores les hacen cautivos del libro (normalmente un libro de D&D). Esto es una gran putada, porque los jugadores entonces no buscan un Director de Juego, sino alguien que lea las partes en cursiva de los módulos oficiales y no se salga del guión establecido. Lo que quieren, no es jugar a rol, sino un videojuego con papeles y dados. Ciertamente, yo como DJ en este caso igual sacaba mi mazo de Magic y me dedicaba mejor a los cartoncitos que a jugar a algo que no me gusta: a veces que jugadores y Directores de Juego no buscan el mismo tipo de juego.

4 comentarios:

  1. A veces también decir que suelen surgir muchos problemas que se escapan totalmente de las manos del master como posibles rencillas entre jugadores que no diferencian realidad de ficción :-P

    No siempre la culpa es del master!

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  2. El DJ nunca tiene la culpa! xD

    De todos modos, esto de los jugadores que no distiguen la vida real de la ficción... bueno, a partir de cierta edad debería estar superado, no obstante yo prefiero jugar con gente que se lleve bien entre ellos directamente para evitar cualquier tipo de vengaza desde dentro de juego.

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  3. Hay una solución adicional que yo he empleado alguna que otra vez: cambiar de grupo.
    Y algo muy importante: ver a otros másters dirigir, a ser posible de fuera de tu grupo. Ver cómo se enfrentan a los problemas, cómo presentan los ganchos, los puntos de fuga, cuándo tira dados y cuándo no...
    Como en todo, aprender uno mismo (a hostias) es más largo y más complicado.

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  4. @Cubano: coincido plenamente contigo, ver a otros directores de juego dirigir es fundamental para mejorar nuestro estilo y nuestros recursos.

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