8 de noviembre de 2012

Los muertos van deprisa

Tal día como hoy, Bram Stoker, el escritor irlandés que dió vida a Drácula, cumpiría 165 años. Si bien para encontrarnos al primer vampiro literario tal y como lo conocemos hoy tendríamos que irnos a "El Vampiro" escrita por Polidori en 1819 (aunque hay quien dice que el autor real fue Lord Byron), fue la exitosa Drácula la novela que se convirtió en canon.

Drácula, escrita en forma de colección de cartas, tiene una breve introducción que no estaba incluida en las primeras ediciones donde se narra la llegada de Jonathan Harker a Transilvania y descubre en una lápida la frase "Los muertos van deprisa", frase sacada del poema Lenore de 1773 y que durante muchos años fue para mi grupo de jugadores de Vampiro la Mascarada el resumen perfecto de lo que es una historia de vampiros.

La novela creció en popularidad sobre todo a lo largo del S. XX y dio pie a un increíble número de películas de calidad variable, siendo la primera de ellas Nosferatu, dirigida por F. W. Murnau en 1922, en la que el conde Drácula se convierte en el conde Orlok para evitar pagar derechos de autor (gran película rodeada de misterios sobre la que se hizo una película en 2000 llamada "La sombra del vampiro").

Pero Stoker no fue sólo el autor de Drácula y algunos otros cuentos y novelas como La dama del sudario y La guarida del gusano blanco. Nació como un niño enfermizo que fue educado en casa y se terminó convirtiendo en un bohemio victoriano que vivía de y a la sombra del teatro (siendo crítico primero y representante después), pertenecía a la Hermetic Order of the Golden Dawn (secta ocultista donde coincidía con otros escritores como Yeats o Arthur Conan Doyle) y terminaría muriendo de sífilis a los 65 años tras vivir intensamente la noche londinense.


Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...