28 de marzo de 2017

El D&D no es el canon de la fantasía clásica

El hipopotamo es puro hamor, a mí lo que me perturba es la rana

Hay bastante revuelo con el tema de Voldor, los hipopótamos y la madre que lo parió. Muchas de las quejas van en el sentido en que no es fantasía clásica, mientras que muchos de los defensores alegan que es mejor esto que el enésimo pastiche de fantasía clásica rememorando a Tolkien.

Hay que decir que Tolkien, sin necesariamente ser el principal autor del género, es uno de los grandes referentes en la cultura popular con nombre propio en "lo fantástico". Y no por nada, sino porque fue él quien novelizó las grandes sagas nórdicas y las elevó a la categoría de iconos de fantasía clásica (y occidental, claro).

Tolkien es a la fantasía clásica un poco lo que Lovecraft al terror moderno: un símbolo ampliamente influyente, reconocido como tal e imitado en consecuencia.

Pues bien, me gustaría matizar una cosa: D&D nunca pretendió parecerse a Tolkien más de lo necesario (sí, existen elfos, hobbits y orcos pero por cuestiones comerciales). Sin ir más lejos, los elfos típicos del D&D se mueven en una escala de poder similar a la de los humanos, los enanos u otras razas, muy alejados del concepto nórdico de los Alfar (y de los Primeros Nacidos de Tolkien), de la misma manera que también distan mucho de otros conceptos élficos clásicos más relacionado con lo feérico, donde son practicamente duendes.

O dicho de otra forma, similar a grandes rasgos: D&D nunca pretendió ser un juego arquetípico de fantasía clásica, porque en el fondo, en su génesis, lo que lo mueve es el pulp y la espada y brujería:
El famoso "Apéndice N" de la "Guía del Dungeon Master" de AD&D1 es una bibliografía de lecturas recomendadas, y casi todos son autores de "Sword & Sorcery". Tolkien aparece, pero como una influencia más, y no de las principales. Negar que tuvo su importancia en el desarrollo del juego es absurdo, porque ahí tenemos a los Elfos, los Enanos o los Hobbits como clase de personaje y a los Orcos y los Goblins como enemigos a batir. Pero no era lo que más le gustaba a Gygax (de hecho, consideraba que "El Señor de los Anillos" era una obra aburrida). Si se incluyeron fue probablemente porque Gygax tenía olfato para los negocios y conocía la popularidad de la obra de Tolkien

Lo que le molesta a algunos no es que no se parezca a la fantasía clásica, sino que no se parezca a la fantasía dungeonera. Se esgrime la "fantasia clásica" porque de este modo parece que el canon dungeonero tiene más altura: es lo clásico, lo auténtico.

Pues no, la fantasía clásica está llena de animales antropomorfos y cosas raras. ¿Alguien duda que "La historia interminable" no sea fantasía clásica? Seguramente a los puristas del D&D (los puristas del D&D 3 en adelante, claro) les rechinaría el caracol de carreras.

Fujuuuuur

El bestiario dungeonero ha creado grandes monstruos que son ya clásicos por derecho propio, como los contempladores, pero eso no lo convierte en el auténtico canon de "la fantasía clásica", sólo en una fuente más de aportaciones.


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