3 de enero de 2018

Repaso del 2017

Y tal como vino se fue ya el 2017. Este año no ha sido especialmente bueno en lo personal, mientras que en lo friki fue un tanto discontinuo y con un sabor final agridulce.

Para este año tenía ciertos propósitos y creo que no he llegado a cumplir casi ninguno por cosas que pasan en la vida. Ya no es que tuviese ciertas complicaciones en lo personal, es que durante la mayor parte del año tuve complicaciones para llevar a cabo lo friki, que es mi principal hobby.

Juegos de rol


Después del invierno tuve un inexplicable parón en mi grupo habitual y terminé moviéndome por otras tres mesas de rol, incluyendo una online. Esto de entrar, aunque sea informalmente, en otros grupos teniendo el mío medio activo me deja una sensación rara. Durante un tiempo pude programar partidas con varias semanas de antelación y la cosa fue más o menos bien (coordinando partidas de Pathfinder, Cyberpunk 2020 y Mago la Ascensión sin mucho problema), pero al poco varias de ellas quedaron en suspenso, llevando al traste la organización y multiplicando la desagradable sensación de tener un montón de cosas en stand-by.


Hacia el final del otoño más o menos pude ir cerrando partidas abiertas, pero hay otras que tuve que dejar por imposibles: es casi imposible retomar partidas con un mínimo de complejidad si hace casi un año que se jugaron las últimas sesiones.

Por otro lado tenía preparadas unas 8 de partidas (La llamada de Cthulhu, D&D, Runequest, Stormbringer, Mago y CdB Engine) y 3 entornos de campaña (2 de ciencia ficción y otro de espada y brujería, todas para CdB) listos para ser jugados, así como mi crónica fetiche de Vampiro, Un sueño llamado Cartago, de la que hablé hace meses en este blog.

Y digo tenía porque ya no lo tengo. Estaba todo en un disco duro que decidió morirse sin previo aviso. Ahora sólo me quedan borradores dispersos, un txt en el ordenador del trabajo, un odt en Drive, tal vez algo de Dropbox.

Todas esas partidas y campañas resumían los esfuerzos por terminar cosas en los últimos 2 o 3 años, aunque el germen de ese material en algunos casos eran cosas que venían de mucho más atrás. Esa antigüedad es la que hace que en algunos casos tenga restos por aquí y por allá, pero también me da mucho bajón reencontrarme con documentos que son el 20% de lo siniestrado.


Ah, y también perdí ni más ni menos que 15 vídeos que había grabado para el desafío de los 30 días que estaba subiendo la canal de El Dado Errante. Del día 14 al 28.

Centrándonos en lo bueno, jugar con grupos nuevos siempre es una experiencia refrescante. Este año aparte de jugar practicamente por primera vez en plan curo duro a Pathfinder, pude conocer una interpretación distinta a mi muy asentada visión de cómo es Nigthcity, probar con profundidad el CdB e introducir a un grupo más o menos novato en Mago la Ascensión (2ª edición, la buena, la que no tiene la tontadas de la metatrama).

Aún con todo, seguramente afectado por el chasco tan reciente de la pérdida de todas esas partidas y campañas, pero a pesar de jugar con 4 grupos distintos con lo que he tenido gratas experiencias, el año se marcha dejándome un poso bastante regulero en el terreno rolero.

Del año pasado tengo puesto que entre otras cosas quería hacerme con 3 manuales concretos: alguno de Hitos, Savage Worlds y The Sprawl. Bueno, aquí no estuvo mal, porque un amigo me regaló su Cultos Innombrables, mi novia el Savage Worlds básico y el año cierra con la noticia de la traducción de The Sprawl a cargo de Yipika Yei. Así que por este lado puedo decir que de momento bien. Ahora sólo me queda sacar tiempo para probar los que ya tengo.

Wargames, miniaturas y juegos de mesa


El año pasado contaba que me había propuesto jugar a Dreadball y a un wargame de escaramuzas. Dudábamos entre Infinity y Deadzone y al final nos tiramos al juego de Corvus Belli.

Dreadball

El caso es que Dreadball no me llegó a entusiasmar. Me resulta un poco simple y con poca profundidad. Las características de las minis están muy limitadas y el juego depende de las muchas habilidades especiales de cada equipo que les dan pequeños bonificadores o permiten hacer excepciones a las reglas. Al final tienes un sistema simple por un lado y complejo por otro teniendo que manejar montones de excepciones.



Sé que las comparaciones son odiosas, pero la sensación que me ha dado es como si jugase a Bloowbowl si el 90% de las minis tuvieran el mismo perfil y cada uno de las decenas de equipos disponibles tuvieran 2 o 3 reglas únicas que modifican las reglas básicas.

Al final, casi tiene lo peor de un juego simple y lo peor de un juego complejo, por lo que no termino de verlo ni como juego casual, ni como "wargame filler".

Infinity

Mi relación con Infinity fue mejor, aunque la falta de un grupo y espacio fijo con el que jugar cada fin de semana se nota mucho en el terreno de los wargames.


La cuestión es que las circunstancias actuales no me dejan mucho tiempo libre para frikear y dejar de jugar a rol para jugar a Infinity como que no lo veo. Al final terminamos jugando una partida cada 2 meses y sin utilizar todavía todas las reglas porque nos perdemos... Así no hay manera de hacerse con un juego tan complejo.

Hay que aclarar también que el juego adolece de unos manuales de reglas bastante malos, con montones de excepciones y muy mala organización, un chorro continuo novedades que modifican perfiles y la enorme cantidad de esos mismos perfiles, que no tienne miniatura por lo que fomentan sobremanera el uso de proxies. Nada de eso ayuda a que le coja cariño al juego.

Lo seguiré intentando, veremos que pasa este año.

Juegos de mesa

Este año creo que a lo que más he jugado ha sido a Zombicide y a Xia, pero por mucho que lo pienso ahora mismo no tengo constancia de haber jugado mucho.


Mención especial, por lo cercano al momento en el que escribo esto, el Puerto Rico, un juego de gestión de recursos y toma de decisiones que le regalamos a un amigo para el cumpleaños, que estrenamos hace poco y nos gustó mucho.


Miniaturas genéricas para juegos de rol

El tema de las miniaturas para jugar a rol es algo que llevo mucho tiempo queriendo hacer y ahora empiezo. Aunque no tengo una gran selección de minis genéricas adecuadas para la fantasía, sí tengo suficientes para apañarme en la mayoría de las partidas. Por hacer, me hacen falta algunos básicos como algún ogro o troll, enanos e idealmente arañas gigantes y un oso. Arañas ya tenía, pero no sé donde demonios las he metido :( Ando buscando ahora empresas de minis que me surtan barato minis que me gusten, esto es, más tipo SdlA que no Warhammer.



Hace unos meses me compré por fin un mapa cuadriculado de esos donde puedes dibujar con rotuladores borrables y la verdad es que las partidas con reglas tácticas mejoran bastante, además de convertirse en una especie de minijuego por derecho propio.

Otras cosas frikis


El año pasado me propuse aumentar mi ritmo de lectura hasta leerme un libro cada dos semanas y lo conseguí. Puede que para muchos sea una tontería, pero para mí es todo un logro.

Veréis, siempre me ha costado mucho concentrarme al leer y como resultado leo muy despacio. Si a esto le sumamos que pierdo el interés rápidamente, el resultado es que siempre tengo empezados varios libros a la vez y avanzo muy despacio en cada uno de ellos. He ahí el porqué de que esto resulte un reto para mí.

A medida que leía libros he ido poniendo algunos breves textos más o menos representativos de los mismos e incluso me he animado a hacer un par de reseñas así como de andar por casa. Si hay alguien tiene curiosidad por ver el listado de lo leído puede verlo en mi perfil de Goodreads.

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