22 de octubre de 2018

Richard Morgan - Leyes de mercado


Ahora que está de moda Richard Morgan gracias a la serie de Netflic Carbono Alterado, todo el mundo debería leer Leyes de mercado, la novela que mejor refleja que el cybepunk no es un futuro alternativo lleno de cromo y luces de neón, sino una realidad palpable en forma de neoliberalismo y redes sociales alienantes.

Leyes de mercado es una novela más que de ciencia ficción, lo es de prospección del futuro alarmantemente cercano. La acción transcurre unos años por delante de la actualidad, en un mundo dominado por un capitalismo salvaje en el que las disputas comerciales se resuelven en duelos a muerte en la carretera.

En la historia se nos presenta a Chris Faulkner, un prometedor ejecutivo que acaba de ser fichado por Shorn Associates, una importante corporación inglesa, y como transcurre su ascenso a la cima empresarial mientras se va deshumanizando y perdiendo el contacto con la realidad.

En las páginas de la novela veremos cómo cambian sus relaciones personales, tanto con su mujer y su suegro, los personajes cuya idiosincrasia son más parejas a la gente de hoy en día y en los que el lector puede verse mejor reflejado, como en su entorno laboral, que representan el salvaje funcionamiento de la nobleza corporativa.

Sufres cada discusión con Carla, sientes su mismo desprecio hacia el despreocupado egoísmo de Mike, tienes sus mismos remordimientos cuando folla con Liz y notas como cada trago de whisky arrastra un poco de todo lo anterior. La evolución de Chris sirve para llegar a un final tan inesperado como catártico y necesario.

A medio camino entre el thriller psicológico y el cyberpunk empresarial, la historia de Faulkner es sólo el Mc Guffin para describirnos con pelos y señales la realidad del futuro cercano desde las perspectiva de los que tienen el poder.

Leyes de mercado es una novela brutal y violenta, pero esto no se expresa en tiroteos y explosiones ni necesariamente con los duelos sobre el asfalto, sino en la frialdad con que actúan algunos personajes. Hay unos cuantos pasajes en los que se describe a los ejecutivos como tipos peligrosos no sólo porque van armados (mientras que los pobres no) o porque las corporaciones los adiestre en artes marciales ("se me olvidaba que la empresa os entrena para asesinar" llega a reprocharle su suegro), sino porque su estatus les sitúa por encima de la propia policía.

No obstante, la facilidad con la que se ordena neutralizar a gente (tomando decisiones sobre la marcha de cuantas víctimas colaterales son aceptables) o la capacidad para que un ejecutivo medio pueda manipular un pequeño estado manteniendo dictaduras o favoreciendo insurrecciones a cambio de un porcentaje del PIB no debería sernos muy ajena. Sólo hay que recordar los horrores de los Jemeres Rojos y cómo las naciones occidentales lo permitían porque sacaban pingües beneficios exportando la madera camboyana.

Resumiendo, Leyes de mercado es una fantástica novela que ahonda en los problemas que genera un mundo regido por intereses corporativos y que no necesita ni un ápice de cromo para demostrar su alma cyberpunk.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...