27 de marzo de 2019

La nueva directiva de copyright, los blogs como este y el sueño de los justos

Seguramente recordareis interesantes noticias como esta, esta e incluso esta otra de ayer mismo, todas ellas parte del mismo proceso que nos acerca un poquito más a la distopía cyberpunk hacia la que vamos de cabeza. No voy a entrar en el tema de que tras las leyes de protección del copyright se esconde una herramienta potentísima para la censura política por una parte y la imposición (más si cabe) de oligopolios mediáticos como única fuente de noticias y contenidos. Es un tema harto tratado en muchos más sitios.

Algoritmos de autocensura y mafias del copyright

El asunto del que quiero escribir es qué pasará con blogs como este, personal y sin el mayor ánimo de lucro posible, que es servido desde una plataforma de una de esas multinacionales que se va a curar en salud a la mínima que lo necesite.

¿Qué va a pasar con todas las imágenes que hay subidas a este y otros blos de las que no tenemos el permiso explícito para usarlas ya que a nadie en su sano juicio se le ocurre pensar que eso pudiera ser un problema para nadie.

Podría pensarse que se pueden usar imágenes bajo licencia libre y que con eso bastaría, después de todo muchas de las imágenes las metemos porque son chulas, no por necesidad, así que no nos pasaría nada por usar imágenes libres aunque sean menos chulas. ¿Y cuando se trate de una reseña qué?


¿No puedo subir yo esta imágen si estoy reseñando Sturm und Drang? Pues va a ser que no, y no por las licencias en sí de las imágenes, sino porque los algoritmos de Google (o Wordpress) van a preferir censurar la imagen preventivamente antes que lidiar con un potencial problema legal.

Y no es que haya que temer a la buena gente tras esta obra concreta (que de hecho se publica bajo licencia libre), sino porque como sucedió en los años de auge de la piratería con la SGAE, seguramente salgan asociaciones de autores y gestoras de diverso pelaje listas para entonar aquello de "qué hay de lo mío" a los propietarios de toda plataforma de contenidos que se acerque de visita por Europa.

De aquí a 2 años probablemente veamos a los dueños de las plataformas implementar medidas que eliminarán la gran mayoría de las imágenes y/o que impondrán potentes filtros para subir nuevas imágenes. Y lo mismo pasará con las citas si las consideran muy largas. Y no será tanto un problema real de infracción de copyright con aviesos fines comerciales como de automatización de la censura preventiva.



¿Y qué pasará con fotos como esta de una de mis partidas de warhammer? ¿Podrá alguien o algo determinar si infringe la directiva teniendo en cuenta que las miniaturas y logos de las cartas tienen copyright?

¿Tiene algún sentido todo esto? Y lo más importante, ¿tiene solución? Pues evidentemente tiene solución, tanto política como tecnológica. La primera implicaría que los políticos y burócratas entrasen en razón y evitasen dejarse manipular por los lobbys mediáticos, cosa rara. La segunda es que con los años las IA implicadas en detectar infracciones de copyright estén suficientemente afinadas para poder evitar tanta censura preventiva. El problema es que para entonces ya estará todo tan profesionalizado que seguramente no haya el espacio y accesibilidad necesario para la independencia que ha reinado todos estos años, que es en buena parte la gracia del asunto.

Del 2010 al 2012

Sea como fuere, este año estoy culminando un proceso, que empecé hace ya algún tiempo, de desconexión de internet. El empuje inicial fue el escándalo de Cambridge Analytics y la semana pasada, el asunto de Menéame fue la gota que colmó el vaso: decidí dar un paso atrás, abandonando foros y redes sociales (excepto Twitter en la que extrañamente consigo mantener su toxicidad a raya).

Estas últimas semanas me he reconciliado con mi feed de blogs y podcasts y creo que va siendo hora de que pase a tener un perfil más bajo en internet, menos interactivo y ruidoso, mucho más cómodo y relajado.

Echo la vista atrás y miro estos 12 años de blog y sus números: algo más de 250.000 visitas a través de 500 publicaciones (en realidad más, porque de cuando en cuando he entrado a hacer limpieza). Tampoco creo que haya sido tanto, pero ojo, que todo eso es parte de mi vida y no quiero perderlo. Como friki de las estadísticas que soy, las he estado mirando con regularidad durante casi todo este tiempo y si bien sé que tengo unos pocos lectores que siguen entrando a leer cuando publico algo y la mayoría de las visitas nuevas llegan desde Google, actualmente una buena parte del tráfico son bots y esta tendencia está al alza.

De vez en cuando, cuando entro a ver algún post viejuno para arreglar alguna imagen rota o algo así, me fijo en los comentarios y veo que muchos son de insignes blogueros que hace años que lo dejaron. Son hermanos de batalla caídos, gente que tenía un humilde blog como yo tengo este y lo dedicaban a sus frikadas. La familia, el trabajo, el desgaste, las cosas de la vida... He aquí que veo a mis hermanos y mis hermanas...

Juntos construímos la primera gran comunidad rolera abierta en español. Digo comunidad porque las plataformas de blogs permitieron que cualquiera se creara una web y abierta en el sentido de no depender de una plataforma relativamente cerrada como es un foro, un canal de chat o una lista de correo.

Tampoco digo que lo de antes fuese mejor ni mucho menos. Mecenazgos, patreons, canales de youtube, rol por streaming, podcasts, redes sociales especializadas, jornadas online... ¡La comunidad rolera en internet está de puta madre! Es sólo que mi momento fue del 2010 al 2012, los años de Telperion y del Carrusel Bloguero de Juegos de Rol, de la Sociedad Gastronómica de Roleros Irredentos y las pizzas cuadradas, cuando nos vinimos arriba y quisimos sacar un juego de rol steampunk y llegamos a plantear un borrador para otro basado en Jabato (perdimos el momentum y ambos proyectos quedaron en nada).

Hoy me siento cansado. Pero no del blog ni mucho menos del rol (llevo 25 años jugando una media de una partida a la semana), sino de internet como herramienta de comunicación interactiva. Hay demasiado ruído ahí afuera y últimamente me cuesta más oír mis propios pensamientos. Y sincera y sencillamente no me apetece tener que adaptarme a un nuevo ecosistema bloguero.

El sueño de los justos

¿Y qué voy a hacer con el blog? En cierto modo y en la medida en que las leyes que los lobbys desarrollen y las mafias que las ejecuten lo permitan, dejarlo donde está. Hay post a los que les tengo cariño y me gustaría que se quedasen ahí, porque el mejor sitio donde tener un texto es un blog, no una red social con un timeline perecedero. Lo que sí haré será eliminar los de caracter más personal, de modo que este blog quedará como un repositorio de artículos frikis.

De momento quiero escribir algún post sobre mis 25 años jugando a rol, pero estoy empezando a entrar en modo "ahorro de energía", cual rober sepultado por las arenas marcianas.

Por mi experiencia leyendo otros blogs sé que este tipo de explicaciones no pedidas no van a ninguna parte y suelen importar poco, pero desde hace bastante siento que si publico algo implica una especie de compromiso y entonces tengo que seguir publicando amenudo... Sé que es una chorrada, pero en el fondo este tipo de post son una declaración de intenciones más para los que las escribimos que para los que las leis.

26 de marzo de 2019

Previsible y lamentable: se aprueba la ley europea de copyright

Previsible y lamentable noticia, se ha aprobado la reforma de la ley europea de coypright, incluyendo los fatídicos artículos 11 y 13.
Dad la bienvenida a la oligarquía de las corporaciones mediáticas, la censura y la post-verdad.

Fue bonito mientras duró.

20 de marzo de 2019

Recordando del pasado: Estigia DD6

Este fin de semana he estado haciendo arqueología en mis viejas redes sociales y me he encontrado con un montón de fotos de la mayor partida que jugué de Warhammer 40000, tanto en puntos, como en tamaño de mesa y número de participantes. Esta fue, sino recuerdo mal, la segunda de una serie que mi compañero de club de entonces, Strategus Maximus (del blog VIIII Legion), tuvo a bien llamar Estigia DD6.

Corría el abrasador verano barcelonés de 2011 cuando nos encontramos en los sótanos del club unas mesas escénicas entre las que se encontraba una enorme mesa modular. Parece ser que habían sido hechas por otro club y que se habían usado en una tienda en un tiempo y lugar totalmente ajenos a mí.

Como andaba dando la vara con jugar a la mejor edición de Warhammer 40000, tras algunas pruebas para recordar reglas nos lanzamos a una serie de macropartidas a un montonazo de puntos por bando con la mesa modular. Como han pasado 8 años y medio espero que entendáis que no recuerdo prácticamente nada. El resultado puede verse bajo estas líneas. Mirad que contentos estamos todos 😄. Por cierto, el de la camiseta de Fanhunter es El Devorador de Torreznos, colaborar de este blog.


Como se puede ver, la mesa no es precisamente pequeña. Al ser modular se podía montar de diversas formas y con distintos tamaños, pero para esta batalla se dispuso del mayor tamaño posible. ¡Aquí es donde las armas pesadas de 180cm de alcance tienen sentido!


La batalla fue a un gritón de puntos, y los bandos fue lo típico de Imperio (Ángeles Sangrientos, Lobos Espaciales y creo que unos pocos guardias imperiales) contra caos y orkos. El ejército del caos era moderno (léase de 5ª), pero los pieles verdes eran los adecuados, con sus orkos del clan Goff de la caja de 2ª y todo.


Estos intrépidos motoristas de los Lobos Espaciales no dan muestra de ello, pero hacía un calor de espatarrar en esa sala. Sin ir más lejos, un rayo de sol como el que cae sobre el puente hacía 1D3 heridas.


¿Véis esa carta de reborde verde encima de la mesa? Eso significa que ahí estaba un estrambótiko orko (el psíquico), que si no recuedo mal creo que le explotó la cabeza en un espectáculo de luz y color, no sin antes hacer destrozos al estilo orko en los turnos anteriores, claro.


Mirad como avanzan mis locuelos marines de la Compañía de la Muerte. Podrían pasar por marines intrépidos y aguerridos, pero no, es que estaban obligados a ir de frente contra lo más cercano (con destructivo resultado normalmente).


¿Os podéis creer que el tecnomarine sigue exactamente con la misma pintura después de todos estos años? Por cierto, en 2ª edición era obligatorio meterlo si querías cojer cosas como rhinos o predators de la lista de ejército, algo que yo he mantenido siempre que he podido en todas las demás ediciones a las que he jugado.


En esta foto se puede ver que la mesa tiene varias alturas, dando juego a unas líneas de visión mucho más interesantes y favoreciendo a las unidades que podías volar siempre y cuando Nurfle esté de tu lado, ya que en esta edición siempre te dispersas al aterrizar (a no ser que juegues con los enchufados de la casa, los Eldar, que no se dispersan).


Los Jabalíes Orkos avanzan junto con un Rhino del Caos y justo detrás, Exterminadores del Caos de ellos. Creo recordar que la Compañía de la Muerte se dirigía justo hacia los pielesverdes. La carta que se ve en primer plano seguramente sea algún tipo de poder psíquico alienígena.


Mientras tanto, en el otro lado de la mesa el juego se centraba más en disparos a larga distancia. De hecho los orkos de Segunda Edición podía montarse como una horda de disparo bien maja... sólo había que procurar que las masas de Gretchings no molestasen demasiado.


Sólo una de las motos parece haber llegado a la posición elevado contraloda por Marines del Caos y lo que parece una vil catapulta de garrapatos. ¡No dejéis nunca que os ataquen con una o se comerán vuestros Dreadnoughts!


Aquí se puede ver el grosor de la mesa. Ya os podéis imaginar lo que ocupaba estando desmontada.


No os dejéis engañar por la afable sonrisa del Venerable Jordi (el de la camisa), era uno de los más malvados. El que se mueve más rápido que el obturador de la cámara, por cierto, es Strategus Máximus.


La típica escuadra de combate de la que todo el mundo se olvida y que puede dar un susto cuando menos te lo esperas: el rifle de plasma no era algo menor precisamente en esta edición.


Y para terminar, una visión desde el punto de vista del Señor del Caos (el de la capa roja). No recuerdo que pasó, pero me temo que mi pobre Compañía de la Muerte tendría pocas posibilidades contra el comandante del Caos y su escolta de exterminadores.

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Pues nada, hasta aquí llega los recuerdos de Estigia DD6. En nuestro club Tirant lo Dau hubo al menos otras dos partidas con espectaculares mesas de este tipo: una cabeza de playa y un área industrial en ruínas, pero de esas no tengo fotos. Parece ser que la campaña sigue viva y se pueden seguir las partidas tanto en el blog de Strategus como en el de Burt Minorrot, otro insigne compañero de batallas de entonces que no estaba en esta partida, pero que siempre amortizaba sus francotiradores Ratling en otras.

18 de marzo de 2019

Menéame, del bazar a la catedral

Mi historia en la web 2.0 empieza en 2005 cuando me compré casi por casualidad Diseño con estándares web de Jeffrey Zeldman, pero hasta 2007 no me cansé de desarrollar mis web desde cero a base de XHTML, CSS y PHP 3. En ese año salté a la blogocosa con este mismo blog y me hice con otros servicios 2.0 como mi cuenta en Menéame.


Del "Hay Linux, hay meneo" al 15M

Menéame es un agregador de noticias y artículos nacido en 2005 a imagen y semejanza de Reddit.com y Digg.com que inicialmente tuvo sus caladeros en sitios como la añorada Barrapunto.com y sus pobrecitos habladores (un agregador de noticias de perfiles informático y científico). Sin embargo el futuro terminó alcanzando los rincones más recónditos de la web, y donde antes había fríos editores de HTML ahora había una brillante web 2.0 de esquinas redondeadas en la que cualquier muggle podía publicar cosas. Si bien barrapunto.com nunca dejó de ser un lugar inhóspito para los no iniciados, Menéame se llenó de gente que subía alegremente todo tipo de contenido. Y eso fue bueno.

Con los años, según los periódicos iban integrándose más y mejor en internet, fueron entrando en las portadas de Menéame. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, iban copándolo todo. En aquellos tiempos la web había pasado de ser un filtro de cosas curiosas a un filtro de noticias de actualidad. Eso no era tan bueno ya, pero probablemente casi nadie se dio cuenta. En parte supongo que porque el usuario medio o era apolítico o estaba más o menos de acuerdo con la línea de pensamiento de la mayoría.



Me cuesta precisar fechas, pero atendiendo a mis registros, en 2009 empecé a pasar de Menéame como principal filtro de noticias. En los tiempos de la desaceleración, el crecimiento negativo de ZP yo usaba el tamiz de Burbuja.info, un foro de economía fundado al albur de aquella burbuja que todo el mundo decía que no existía.

Se dice por los mentideros de internet que durante el auge del 15M, en 2011, Menéame pasó a crecer con una cantidad importante de usuarios afines a dicho movimiento. Otros sitios donde la gente del 15M se hicieron fuertes, por cierto, fueron Forocoches y Burbuja (existe la teoría de que una parte del discurso del 15M y de Podemos, todo aquello referente a "la casta", salió de Burbuja. No sé si eso es cierto, pero desde luego nosotros en Burbuja ya hablábamos de la casta antes del 15M). Aquí es cuando se empieza a hablar abiertamente de la Mafia de Menéame, un grupo de usuarios que establecen una línea editorial en función de una oscura agenda política.

La Mafia de Menéame

A medio camino entre el Ratoncito Pérez y la Mano Negra, la Mafia de Menéame fue durante mucho años más un concepto que una realidad. No digo que no exista, digo que no siempre existió como tal. Sin embargo, antes de hablar de mafias hay que explicar cómo funciona el agregador.

Menéame cuenta con un sistema de votos positivos y negativos para determinar qué debe llegar a la portada y que debe languidecer en la cola de pendientes. El peso de los votos es relativo al tiempo que pasa entre que la noticia entra en la cola de pendientes y se emite cada voto, de este modo, los primeros votos tienen mucha más relevancia que los siguientes. Además, los votos negativos tienen más peso que los positivos, de esta forma se crea una especie de efecto de "mayoría reforzada": sólo las cosas que gustan a una amplia mayoría sobreviven al filtro de los votos negativos. Por si el sistema fuese poco complejo, además, cada usuario tiene una puntuación de karma que también añade peso al voto.

El resultado de esto es que si una noticia que acaba de entrar unos segundos antes en la cola recibe un voto negativo de alguien con mucho karma, esa noticia es casi imposible que vaya ya a ninguna parte. Más aún, si te tumban una noticia pierdes karma, con lo que tu peso en la plataforma será menor (¡incluso puede que temporalmente dejes de poner enviar noticias a la cola de pendientes!).

¿Y qué pasa si sumamos este sistema de votos negativos con el hecho de que haya viejos usuarios del mundillo técnico? Pues que efectivamente los RTFM se convierten en losas que tumban noticias. En realidad no es que al principio hubiese una mafia organizada, es sólo que los grognards de Menéame atizaban tanto a los muggles que parecía que habia un muro de cristal.

Según Menéame iba ganando usuarios menos técnicos y el contenido iba siendo más generalista (o sea, envíos de prensa generalista) muchos de esos viejos usuarios iban dejando Menéame. Esto se fue retroalimentando hasta el punto que para la época del 15M el contenido de la plataforma era mayoritariamente político y los usuarios con conocimiento y manejo de la plataforma estaban también politizado, tumbando noticias en pos de una agenda política. No sé si si fue espontáneo.o dirigido desde arriba (y si arriba es la dirección de Menéame u otra entidad), pero tanto da: ahí es donde nace la Mafia de Menéame realmente.

El boicot a AEDE

Estamos en un fatídico 2014 donde un grupo de períodicos agrupados bajo el acrónimo AEDE presionan para crear una ley que obligue a los agregadores de contenido a pagar a los generadores de contenido. Aunque ley estaba tan hecha a medida para cobrarle a Google por su plataforma de noticias Google News (de hecho se le dio el sobrenombre de "Tasa Google") la ley afectaba a todos los agregadores, incluyendo Menéame.


Este tema mosqueó tanto a los meneantes que estos se organizaron para hacer boicot a los medios de AEDE y darles votos negativos a todos los envíos que se hicieran para que nunca salieran en la portada. Hay que decir que los jefes de Menéame de ese momento no estaban de acuerdo, pero dejaron que la comunidad decidiese qué hacía.

Durante todos estos años el bloqueo ha funcionado a la perfección, hasta el punto que tras la confusión de los primeros días, la mayoría de los meneantes dejó de mandar noticias AEDE. Esto podría verse como un acto de censura y la imposición de una minoría sobre una mayoría, pero en realidad no es así: es la voluntad de la mayoría (otra cosa es que no haga falta que la mayoría actúe de forme activa). De hecho estos tristes días hemos sido testigos de que cuando la gran mayoría quiere anular el boicot lo ha hecho.

Menéame, del bazar a la catedral

En 2016 la propiedad de Menéame cambia de manos y los nuevos jefes buscan rentabilizar la plataforma. Desde entonces han añadido algunas features (principalmente los artículos) y dado un poco de chapa y pintura al front-end, pero tampoco es que se hayan vuelto locos innovando precisamente.

Por otro lado, si el sistema de votos negativos se ha mantenido es porque es precisamente eso lo que permite actuar a la Mafia de Menéame y fijar una línea editorial. Lejos de pensar en que el baneo constante de noticias con el fin de marcar esa línea editorial o la falta de mejoras reales pueda estar detrás de la pérdida de usuarios, le echan la culpa al boicot.

Podríamos decir que el voto negativo es un arma de doble filo, y si bien les permite a ellos manejar muchas cosas, nos permite a nosotros -la comunidad- manejar otras. Pero eso no gusta. Es su cortijo y quieren ser los únicos que lo manejen por mucho que luego nos vendan Menéame como una plataforma democrática.

Usando la anología del bazar y la catedral de Eric S. Raymond, Menéame se creó como un bazar, pero desde hace bastantes años quieren convertirlo en una catedral, jerarquizada y al servicio de los intereses de sus dueños.

Bien, es totalmente legítimo y razonable que lo hagan, que para eso son ellos los que pagan los servidores, pero siendo así yo no quiero participar en ese proyecto. La grandeza de Menéame nunca estuvo en su desarrollo tecnológico, sino en la libertad de la comunidad y ahora nos la han quitado.

El sentido del boicot no era sólo castigar a los medios AEDE a perder el importante tráfico que les generaba Menéame, sino que también tenía implícito el "ni olvidamos, ni perdonamos" tan necesario en el hacktivismo y, puede que más importante todavía, era el símbolo de que Menéame era una plataforma realmente libre.


Lo peor de todo es que sólo han bastado un par de días de chantaje emocional por parte de los mandamases para tumbar el boicot. Todo el mundo dice que ya no tiene sentido o directamente no sabe qué es el boicot. Es casi tan desolador como aquella universitaria que se preguntaba -indignada por no poder coger el metro- que qué era eso de un piquete. No podemos permitirnos ser unos desmemoriados y sin embargo nos esforzamos en ello.

Aquí dejo algunos artículos compartidos en Menéame estos días sobre un problema que tiene 2 vertientes, el boicot y la creación de la línea editorial a base de negativos:
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