18 de marzo de 2019

Menéame, del bazar a la catedral

Mi historia en la web 2.0 empieza en 2005 cuando me compré casi por casualidad Diseño con estándares web de Jeffrey Zeldman, pero hasta 2007 no me cansé de desarrollar mis web desde cero a base de XHTML, CSS y PHP 3. En ese año salté a la blogocosa con este mismo blog y me hice con otros servicios 2.0 como mi cuenta en Menéame.


Del "Hay Linux, hay meneo" al 15M

Menéame es un agregador de noticias y artículos nacido en 2005 a imagen y semejanza de Reddit.com y Digg.com que inicialmente tuvo sus caladeros en sitios como la añorada Barrapunto.com y sus pobrecitos habladores (un agregador de noticias de perfiles informático y científico). Sin embargo el futuro terminó alcanzando los rincones más recónditos de la web, y donde antes había fríos editores de HTML ahora había una brillante web 2.0 de esquinas redondeadas en la que cualquier muggle podía publicar cosas. Si bien barrapunto.com nunca dejó de ser un lugar inhóspito para los no iniciados, Menéame se llenó de gente que subía alegremente todo tipo de contenido. Y eso fue bueno.

Con los años, según los periódicos iban integrándose más y mejor en internet, fueron entrando en las portadas de Menéame. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, iban copándolo todo. En aquellos tiempos la web había pasado de ser un filtro de cosas curiosas a un filtro de noticias de actualidad. Eso no era tan bueno ya, pero probablemente casi nadie se dio cuenta. En parte supongo que porque el usuario medio o era apolítico o estaba más o menos de acuerdo con la línea de pensamiento de la mayoría.



Me cuesta precisar fechas, pero atendiendo a mis registros, en 2009 empecé a pasar de Menéame como principal filtro de noticias. En los tiempos de la desaceleración, el crecimiento negativo de ZP yo usaba el tamiz de Burbuja.info, un foro de economía fundado al albur de aquella burbuja que todo el mundo decía que no existía.

Se dice por los mentideros de internet que durante el auge del 15M, en 2011, Menéame pasó a crecer con una cantidad importante de usuarios afines a dicho movimiento. Otros sitios donde la gente del 15M se hicieron fuertes, por cierto, fueron Forocoches y Burbuja (existe la teoría de que una parte del discurso del 15M y de Podemos, todo aquello referente a "la casta", salió de Burbuja. No sé si eso es cierto, pero desde luego nosotros en Burbuja ya hablábamos de la casta antes del 15M). Aquí es cuando se empieza a hablar abiertamente de la Mafia de Menéame, un grupo de usuarios que establecen una línea editorial en función de una oscura agenda política.

La Mafia de Menéame

A medio camino entre el Ratoncito Pérez y la Mano Negra, la Mafia de Menéame fue durante mucho años más un concepto que una realidad. No digo que no exista, digo que no siempre existió como tal. Sin embargo, antes de hablar de mafias hay que explicar cómo funciona el agregador.

Menéame cuenta con un sistema de votos positivos y negativos para determinar qué debe llegar a la portada y que debe languidecer en la cola de pendientes. El peso de los votos es relativo al tiempo que pasa entre que la noticia entra en la cola de pendientes y se emite cada voto, de este modo, los primeros votos tienen mucha más relevancia que los siguientes. Además, los votos negativos tienen más peso que los positivos, de esta forma se crea una especie de efecto de "mayoría reforzada": sólo las cosas que gustan a una amplia mayoría sobreviven al filtro de los votos negativos. Por si el sistema fuese poco complejo, además, cada usuario tiene una puntuación de karma que también añade peso al voto.

El resultado de esto es que si una noticia que acaba de entrar unos segundos antes en la cola recibe un voto negativo de alguien con mucho karma, esa noticia es casi imposible que vaya ya a ninguna parte. Más aún, si te tumban una noticia pierdes karma, con lo que tu peso en la plataforma será menor (¡incluso puede que temporalmente dejes de poner enviar noticias a la cola de pendientes!).

¿Y qué pasa si sumamos este sistema de votos negativos con el hecho de que haya viejos usuarios del mundillo técnico? Pues que efectivamente los RTFM se convierten en losas que tumban noticias. En realidad no es que al principio hubiese una mafia organizada, es sólo que los grognards de Menéame atizaban tanto a los muggles que parecía que habia un muro de cristal.

Según Menéame iba ganando usuarios menos técnicos y el contenido iba siendo más generalista (o sea, envíos de prensa generalista) muchos de esos viejos usuarios iban dejando Menéame. Esto se fue retroalimentando hasta el punto que para la época del 15M el contenido de la plataforma era mayoritariamente político y los usuarios con conocimiento y manejo de la plataforma estaban también politizado, tumbando noticias en pos de una agenda política. No sé si si fue espontáneo.o dirigido desde arriba (y si arriba es la dirección de Menéame u otra entidad), pero tanto da: ahí es donde nace la Mafia de Menéame realmente.

El boicot a AEDE

Estamos en un fatídico 2014 donde un grupo de períodicos agrupados bajo el acrónimo AEDE presionan para crear una ley que obligue a los agregadores de contenido a pagar a los generadores de contenido. Aunque ley estaba tan hecha a medida para cobrarle a Google por su plataforma de noticias Google News (de hecho se le dio el sobrenombre de "Tasa Google") la ley afectaba a todos los agregadores, incluyendo Menéame.


Este tema mosqueó tanto a los meneantes que estos se organizaron para hacer boicot a los medios de AEDE y darles votos negativos a todos los envíos que se hicieran para que nunca salieran en la portada. Hay que decir que los jefes de Menéame de ese momento no estaban de acuerdo, pero dejaron que la comunidad decidiese qué hacía.

Durante todos estos años el bloqueo ha funcionado a la perfección, hasta el punto que tras la confusión de los primeros días, la mayoría de los meneantes dejó de mandar noticias AEDE. Esto podría verse como un acto de censura y la imposición de una minoría sobre una mayoría, pero en realidad no es así: es la voluntad de la mayoría (otra cosa es que no haga falta que la mayoría actúe de forme activa). De hecho estos tristes días hemos sido testigos de que cuando la gran mayoría quiere anular el boicot lo ha hecho.

Menéame, del bazar a la catedral

En 2016 la propiedad de Menéame cambia de manos y los nuevos jefes buscan rentabilizar la plataforma. Desde entonces han añadido algunas features (principalmente los artículos) y dado un poco de chapa y pintura al front-end, pero tampoco es que se hayan vuelto locos innovando precisamente.

Por otro lado, si el sistema de votos negativos se ha mantenido es porque es precisamente eso lo que permite actuar a la Mafia de Menéame y fijar una línea editorial. Lejos de pensar en que el baneo constante de noticias con el fin de marcar esa línea editorial o la falta de mejoras reales pueda estar detrás de la pérdida de usuarios, le echan la culpa al boicot.

Podríamos decir que el voto negativo es un arma de doble filo, y si bien les permite a ellos manejar muchas cosas, nos permite a nosotros -la comunidad- manejar otras. Pero eso no gusta. Es su cortijo y quieren ser los únicos que lo manejen por mucho que luego nos vendan Menéame como una plataforma democrática.

Usando la anología del bazar y la catedral de Eric S. Raymond, Menéame se creó como un bazar, pero desde hace bastantes años quieren convertirlo en una catedral, jerarquizada y al servicio de los intereses de sus dueños.

Bien, es totalmente legítimo y razonable que lo hagan, que para eso son ellos los que pagan los servidores, pero siendo así yo no quiero participar en ese proyecto. La grandeza de Menéame nunca estuvo en su desarrollo tecnológico, sino en la libertad de la comunidad y ahora nos la han quitado.

El sentido del boicot no era sólo castigar a los medios AEDE a perder el importante tráfico que les generaba Menéame, sino que también tenía implícito el "ni olvidamos, ni perdonamos" tan necesario en el hacktivismo y, puede que más importante todavía, era el símbolo de que Menéame era una plataforma realmente libre.


Lo peor de todo es que sólo han bastado un par de días de chantaje emocional por parte de los mandamases para tumbar el boicot. Todo el mundo dice que ya no tiene sentido o directamente no sabe qué es el boicot. Es casi tan desolador como aquella universitaria que se preguntaba -indignada por no poder coger el metro- que qué era eso de un piquete. No podemos permitirnos ser unos desmemoriados y sin embargo nos esforzamos en ello.

Aquí dejo algunos artículos compartidos en Menéame estos días sobre un problema que tiene 2 vertientes, el boicot y la creación de la línea editorial a base de negativos:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...