30 de mayo de 2019

Será en octubre...

A pesar de ya no tener usuario en el foro burbuja.info, otrora receptáculo de la sabiduría de insignes usuarios, incluyendo algún que otro insider, y hoy convertido en su mayor parte en un pozo de diarrea política similar a forocoches.com, sigo visitándolo de cuando en cuando. "Será en octubre" es un meme acuñado allí hace años para referirse a que la crisis (la del 2007/2008) llegaría un poco después del verano, seguramente en octubre.

Han pasado años desde entonces, pero la gente no cambia, sobre todo si hablamos del Hombre Masa, y henos aquí, abocados a una nueva crisis que puede ser tanto cíclica como sistémica, mientras casi todo el mundo decide mirar a otro lado y hacer oídos sordos a las evidencias.

Anoche el usuario @Erio-Eleuterio escribía una frase que ha resonado desde entonces en mi cabeza, como la reafirmación del pálpito que sentimos los burbujistas desde hace tiempo...

"A muchos de vosotros os han salido los pelos de los huevos en este foro. Es hora de poner en práctica todo lo aprendido. A los que ya los teníais, tan solo desearos mucha suerte".

El hilo de donde está sacado, aunque es largo (6200 posts ahora mismo), es extremadamente interesante. Si los temores se confirman bien puede ser una de tantas cajas negras a las que acudir para saber qué demonios pasó en los úlitmo compases de la desintegración del euro. Que no digan que nadie podía haberlo previsto.

Tal vez estemos equivocados y no vaya a pasar nada grave, que todo se quede en una crisis cíclica más típica de este capitalismo que han diseñado los economistas de la Escuela de Chicago que manipulan los mercados internacionales.

Ojalá estemos equivocados... pero yo por si acaso no me metería en grandes inversiones (como un préstamos hipotecario, que es la única gran inversión que los pobres solemos hacer) ni me pondría a meter dinero en la bolsa sin tener una amplia experiencia. Lo que si haría, lo hice no hace mucho, sería interesarme con moderación por las criptomonedas, que son una suerte de oro digital.

Aunque aparentemente no haya pasado nada, para mí es como si anoche algo se hubiera termiando de romper y el guano hubiese llegado definitivamente. Como comenta el forero @Erio-Eleuterio es hora de poner en práctica lo aprendido: hacer acopio de latunes, huir de las deudas, practicar el tocatejismo, convertirse al lonchafinismo y sobre todo ser fuertes y flexibles.

¡Tapayogurismo o muerte!

24 de mayo de 2019

Starlink y la realidad virtual que viene

Estos días de atrás se anunciaba el inicio de uno de los proyectos estrella de Elon Musk: Starlink, una red con miles de satélites para dar cobertura mundial de Internet a bajo coste. Y con mundial quiere decir todo el mundo, desde la montaña más alta al valle más profundo. Y junto con el proyecto de Elon hay otros similares con la misma intención. El caso es que ya no existirá eso de irse de vacaciones a un lugar remoto en el que no tengas cobertura. No podrás desconectar ni poniendo toda la geografía de tu parte.

Esto viene a que hace poco recordaba este vídeo (https://vimeo.com/166807261) donde se le da alas a la imaginación para mostrar la realidad aumentada cotidiana en un futuro. Si pensamos en una cobertura global e ilimitada, unos dispositivos cada vez más avanzados y lo que le gusta a la gente estas cosas, no tardaremos en ver como lo del vídeo se hace realidad. Una realidad desalentadora, deshumanizada y alienante donde se nos extirpa nuestro contacto con la realidad en favor de vete tú a saber que intereses corporativos.

Si el escándalo de Cambridge Analytics ha demostrado el potencial que tiene la manipulación en nuestras sencillas redes sociales de hoy, ¿que no podrán hacer mañana? ¿Cómo nos protegeremos? Ya sé que la gente dirá que se puede quitar las gafas inteligentes, pero esa no es una solución de continuidad porque sencillamente todos vamos a estar inmersos en eso y tarde o temprano tendremos que pasar por el aro.

No podremos escapar del mismo modo que no podemos escapar hoy de tener móvil y todo lo que ello supone. Podremos quejarnos y patalear, defendernos de las partes más dañinas con software anti-spam y cosas así, pero habremos cambiado como sociedad y será muy difícil de revertir.

No hay más que ver algunos capítulos de Black Mirror para hacerte una idea de cómo puede cambiar todo sin tener que hacer cambios drásticos y notorios.

8 de mayo de 2019

Online Spyware Classification Project

Todo el mundo con un mínimo conocimiento de tecnología asume que su navegador recopila información para ser utilizada utilizada normalmente de forma comercial. ¿Pero hasta donde es capaz de espiarte tu navegador?

Online Spyware Classification Project es un proyecto que recaba información sobre qué hacen los navegadores a nuestras espaldas, qué cuentan y a quién.

Hasta hace poco utilizaba 3 navegadores distintos en mis ordenadores portátiles, tanto en el de casa como en el trabajo: Firefox, Chrome y Opera. Firefox como principal, sincronizado con mi cuenta de Gmail, desde donde uso Drive, Trello, Stack Overflow, JSFiddle y otras herramientas, Chrome para hacer pruebas y Opera en modo incógnito y con la VPN activada para hacer más pruebas y en general para navegar.

En el móvil utilizo Firefox Focus, que es una variante para móvil de Firefox que incluye bloqueadores de publicidad de serie y modo incógnito por defecto, muy útil para evitar consumir datos de más.

En el directorio https://spyware.neocities.org/articles se pueden encontrar listados una buena cantidad de programas (navegadores, redes sociales, clientes de mensajería o plataformas de videojuegos entre otros) analizados con su respectiva nota según su nivel de spyware. Pues bien, ninguno de mis navegadores se libra de ser una máquina de espionaje que trabaja en mi contra (salvo Firefox Focus, pero no por inocente, sino que no hay información).

Afortunadamente la gente que mantiene el proyecto incluye en los casos en los que se pueda una guía para minimizar los daños, como en el caso de Firefox: Mozilla Firefox Spyware Mitigation Guide.

¿Y tú cómo de expuesto estás al espionaje indiscriminado de tu navegador?

5 de mayo de 2019

¿La verificación en dos pasos es una buena idea?

¿Es buena idea es activar la verificación de dos pasos en los múltiples servicios de internet que usamos? ¿Realmente es necesario hacerlo en nuestros webmails, las redes sociales o los exchanges de criptomonedas? Empiezo a pensar que no.

Por una parte está el hecho incuestionable de que estamos cediendo más datos a empresas expuestas a ataques cibernéticos. Si bien es difícil que alguien rompa la seguridad de los gigantes tecnológicos, es algo que a la larga termina pasando, aunque sea por descuidos de los proveedores (no hay que olvidar los problemas de seguridad de G+ que han llevado a Google a cerrarlo o el reciente robo de credenciales en Outlook, uno de los servicios de correo de Microsoft). No, la verificación en dos pasos no aporta seguridad, en todo caso nos expone más a los propios fallos de seguridad de los proveedores.

Por otra parte creo que si insisten tanto en que activemos estas cosas no es por supuesta seguridad sino como una forma subrepiticia de conseguir información extra sobre nosotros. El negocio en internet desde hace unos años son los datos de todo tipo, cuantos más sean y mejor se pueda relacionar entre ellos, más valor tendrán. Hace unos días Chema Alonso publicaba un artículo, en aparencia tangencial a esto, pero esclarecedor sobre datos, metadatos y datos derivados de los anteriores.

Bien, puede ser un poco naif tratar de escapar del espionaje masivo al que nos vemos sometidos hoy en día, pero aunque solo sea por el primer punto, el de la seguridad, es desactivar (y sobre todo no activarla en nuevos servicios) la verificación de dos pasos es algo más que recomendable.

3 de mayo de 2019

Minimalismo

¿Qué nos pasa que siempre terminamos cayendo en la trampa del consumismo? ¿Qué clase de sociedad somos que necesitamos consumir? ¿Tanto vacío existencial experimentamos? Yo creo que en el fondo lo que nos pasa es que necesitamos estar haciendo algo siempre e introduciendo novedades en nuestra vida. y cuando empezamos una nueva actividad ya tenemos adquirido la acción inconsciente de comprar. Por ejemplo, si nos apuntamos al gimnasio no nos valen los pantalones de chándal de una marca blanca y un puñado de camisetas de propaganda, sino que vamos y nos compramos ropa y calzado especiales.

Hace unos días encontré de casualidad este blog donde su autor explica como se las apaña con 55 cosas para su día a día como trotamundos. El tipo lleva tan en serio lo del minimalismo que hasta tiene escrito un libro sobre ello.

No le he dado más que un vistazo por encima del blog y parece que en buena parte del mismo hay un poco de vendehumismo y magufismo financiero con todo eso de la libertad financiera y tal (sólo le falta mencionar la "carrera de la rata"), pero la parte del minimalismo está bien. Me gusta especialmente cuando dice cosas como que el AirBook es un aparato caro, que no le hace falta una tablet para nada por muy molona que sea o que tal mochila es chula pero se va de precio. Al fin y al cabo, no es la primera vez que veo a uno de estos trotamundos tan cools pasarse de frenada y parecer más turistas aventureros que verdaderos nómadas buscavidas.

Este hombre viaja con su vida a cuestas, así que es normal que sea extremadamente minimalista: sus trastos se resumen en ropa, ropa de invierno, enseres de higiene, algo de cacharrería informática portable y soluciones de almacenaje.

Aplicar el minimalismo a nuestra vida no tiene porque ser tan extremo, pero seguro que podríamos arreglarnos con muchísimas menos cosas de las que tenemos. Yo si lo pienso realmente, lo único que querría conservar de mis bienes terrenales y que no lo podría llevar encima es mi biblioteca. A parte de eso, con algo de ropa y algo de cacharrería informática creo que ya estaría listo. Mi trabajo sólo requiere un ordenador y mi ocio habitualmente sólo precisa, en el plano material, unos cuantos libros que son fácilmente sustituibles por PDFs.

Si me gusta mi biblioteca es porque me gusta pensar en mi casa como una especie de museo dedicado a mi vida, pero no un lugar donde almacenar cosas compradas para satisfacer el simple impulso consumista. Esto último es un mal endémico entre los aficionados al ocio friki, los juegos de mesa, los juegos de rol y wargames: el friki medio tiende a comprar carísimos juegos que nunca jugará y coleccionar (horrendos) funkos y cosas similares que en el fondo sólo son merchandaising inútil. Yo esto lo miro desde mi experiencia personal, pero seguramente pase con otros sectores de la población: aficionados a la moda, coleccionistas de vinilos o botellas viejas, aficionados a determinados deportes, fans de la tecnología, músicos amateurs... mismo problema, diferente excusa.

Estoy pensando en cómo reducir mis cosas y puede que sea hora de dar el salto definitivo. Ya me he deshecho de la mayoría de los discos y libros que no quería y de mucha ropa... ahora queda la parte de los juegos de mesa y wargames, algunos de los cuales llevan 25 años conmigo. Va a ser duro, pero tengo que hacer una selección de con qué me quedo y qué regalo / vendo. También haré lo mismo con las cartas Magic, que en otro tiempo fueron una modesta fuente de ingresos.

Todo sea por hacer sitio, no tanto en mi casa como en mi mente.

2 de mayo de 2019

La distopía que viene


Acabo de ver el capítulo Autofac de Philip K. Dick's Electric Dreams donde se trata una situación post-apocalíptica debido en parte a una IA, un capítulo con sus más y sus menos y hacia el final nos descubre que se guardaba algunos ases en la manga.

Sea como fuere, la hipérbole que inicia el capítulo es muy lejana, pero no por ello deja de ser interesante pensar el momento en el que las máquinas y las IAs empiecen a sustituir de forma masiva primero e incontrolable después los procesos productos humanos. Permitidme aclarar que no es que me haya convertido en un neo-ludista de repente, sino que soy un firme partidario del progreso tecnológico en general, aunque reconozco que se producirán retos sociales importantes que hay que saber afrontar.

Lo que creo es que la propiedad de las máquinas debería estar regulada de tal forma que a medida que los robots industriales, las IAs y la cibernética vaya eliminando puestos de trabajo, haya suficientes recursos públicos para que la gente no sea desahuciada del terreno laboral sin más. Hablando en plata que los robots paguen impuestos para financiar una RBU. Pero claro, esto sería una utopía y yo tiendo a pensar más bien en la distopía... y eso que vivo en uno de los mejores lugares de este planeta para vivir: un país de la vieja Europa.

Antes de plantearse una especie de socialismo cibernético utópico en el que la población se beneficie en masa de la producción automatizada y ultra-eficiente (algo que creo honestamente que terminará llegando dentro de muchas décadas sino unos pocos siglos), antes hay que pagar el peaje en forma de neo-feudalismo...

El mundo que viene va a ser jodido de narices, lleno de crisis económicas y sociales de todo alcance y poco a poco empieza a materializarse. Han bastado unas pocas décadas desde la caída del muro de Berlín para que la gente se haya apoltronado del todo y haya olvidado el espíritu de la lucha de clases. De otro lado, una vez confirmado que no existe ningún peligro rojo que amenace a las economías de mercado, las máscaras que se habían empezado a caer en los 80 ya apenas tapan nada. Al final resulta que el Estado del Bienestar no existía, sino que eran los padres, que todo fue un teatro y parece que estamos en la última escena.

Más aún, muchos países orientales antes relegados a ser las maquilas de occidente hoy no es que reclamen su parte del pastel, ¡resulta que se han abierto su propia pastelería! Pero lo más dramático es que los clientes de la pastelerías orientales están acostumbrados a otras normas y son mucho menos exigentes.

Por ejemplo, China está implementando un sistema de "puntuaje de crédito social" que parece sacado de Black Mirror (bueno, de hecho... Nosedive) y visto lo visto, está empezando a tener un resultado temible.

Vale que ahora mismo es una herramienta más de censura política y no es más que la vieja fórmula de estado autoritario + control social, pero de hecho el problema es que en un futuro no muy lejano no hace falta que sea una dictadura la que haga eso, sino que en el "mundo libre y democrático" una corporación suficientemente grande puede llegar a suponer un problema similar. No es un tema tan imposible como parece.

Pongamos un futuro cercano en el que los gigantes tecnológicos (Facebook, Apple o Amazon por ejemplo) han dado algunos pasos más y han adquirido una posición abierta y dominante en algunos mercados como banca comercial, farmacéuticas, hospitales, bienes inmuebles, telecomunicaciones o gestión de coches autónomos (negocios donde tienen metidos sus tentáculos bursátiles desde hace años). ¿Qué impediría que estas corporaciones vetaran a sus clientes en función de algún tipo de "crédito social"?

Los estados pensareis algunos. Ya. Los mismos estados que llevan siendo manipulados por el gran capital desde que existe la democracia, ¿no?

Pues eso.
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